4 claves para ser Maestro Kaizen dentro y fuera del trabajo

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¿El Kai…qué? Como hay millones de artículos en internet que hablan sobre Kaizen, no te vamos a contar lo que es (más allá de que se trata de una filosofía de vida que consiste en buscar la mejora continua cada día). Lo que sí te vamos a contar es cómo cambiar tu vida para mejor convirtiéndote en un Maestro Kaizen.

Hazte prescindible y serás un Maestro Kaizen imprescindible

Hace unos días le decía a un compañero de trabajo que lo que más me gusta es llegar a un nuevo puesto y desaparecer lo antes posible: hacerse prescindible en ese puesto, para poder hacer otras cosas que aporten más valor; me gusta el Kaizen.

Como diría Cristina, “Inevitable se murió y no dejó herederos”. Si cada día buscas cómo mejorar un poco, sólo un poco (como buen Maestro Kaizen), en unos pocos meses ya no harás falta en ese trabajo… ¿Cómo? ¿Estás loco José María? ¿Me estás diciendo que quieres que me echen? Por supuesto que no. Lo que te estoy proponiendo es atarte a ese trabajo de por vida, sin atarte al puesto → serás imprescindible en el trabajo, pero prescindible de ese puesto.

4 Claves para hacerte Maestro Kaizen sin tener ni idea de la metodología/filosofía

Muy pocas personas he visto que piensen en mejorar los procesos y su trabajo a largo plazo. Piensan que no tienen tiempo, o que les va a costar dinero, o que una pequeña mejora les requerirá un esfuerzo que no merece la pena. Tiempo, dinero, esfuerzo…

¿Cómo hacerse maestro kaizen incluso cuando el tiempo, dinero y energía son escasos?

  1. No pienses en el corto plazo. Estamos tan acostumbrados a las urgencias e imprevistos, al famoso “ahora mismo”, al “ya”… que no nos damos cuenta de que la gratificación a largo plazo es exponencial. Piensa en qué tipo de personas quieres ser en 1, 5, 10 años; ¡o en 3 meses!
  1. Piensa en mejorar 1 minuto al día. ¿Cómo mejorarías hoy un minuto de todo tu día, o un rato de cada día?. Quizás estudiando, quizás reduciendo una tarea para hacerla más fácil, quizás eliminando algo que no aporte valor, quizás mirando menos el móvil o la televisión… cada día un poquito, muy poquito, un minuto basta.
  1. Haz tu revisión semanal y dedica unos minutos a pensar qué pequeña mejora puedes hacer esta semana. Una vez cada 7 días, párate a pensar qué es lo que puedes mejorar y dedícale un tiempo, aunque creas que no tienes tiempo, búscalo debajo de las piedras. Enfócate en sólo una cosa para mejorar durante la semana y luego un poquito cada día (punto 2). Por ejemplo, esta semana me voy a centrar en mejorar mi dieta, y luego cada día dedicas unos minutos a ver lo que comerás hoy y revisar como lo hiciste ayer.
  1. Piensa en qué cosas puedes dejar de hacer o reducir. Por ejemplo, mirar menos ciertos programas o redes sociales, o reducir la frecuencia de alguna tarea recurrente que no aporte mucho valor.

«Bienaventurados los que están en el fondo del pozo porque de ahí en adelante sólo cabe ir mejorando«

Joan Manuel Serrat

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