Cuando la culpa te quita tiempo

Imagínate al final de tu vida preguntándote a qué te hubiera gustado dedicar más tiempo… ¿qué te impide empezar ya?… ¿qué es lo peor que podría pasar si le dedicas menos tiempo a lo demás?

A veces somos nosotr@s mism@s quienes nos complicamos la vida con culpas y lastres innecesarios.

  • ¿Te sientes culpable cuando te quedas hasta tarde trabajando, pero también si te vas a tu hora sin todo acabado?
  • ¿Te gustaría cuidarte más, pero ignoras a tu cuerpo cuando te pide descansar porque sientes que «deberías» aprovechar «más» el tiempo?
  • ¿Te culpabilizas al mirar el correo de empresa fuera de horas, pero también si no contestas los emails que esperan tu respuesta?

La culpa nos saca del disfrute presente

Al final, en vez de centrarte en lo que estás haciendo, te enfocas en lo que no tienes tiempo de hacer. Por tanto, cuanto más cargada llevemos la mochila de la culpabilidad, menos disfrute, pero también menos energía y menos tiempo para lo que nos gustaría hacer.

Aparte de flexibilidad y auto-tolerancia, muchas veces la respuesta llega en forma de pregunta: ¿de qué te sientes culpable exactamente? ¿y qué necesitas para dejar de sentir esa culpa? Pasando así de una culpabilidad que te limita, a una responsabilidad que facilita el avance.

Y ahora, ¿de qué “deberías” te vas a desprender para avanzar más liger@?