Gana 2 horas en 15 minutos

Dedicar 15 minutos a organizar tu día puede ahorrarte hasta 2 horas de esfuerzos imprecisos y tiempo desaprovechado, como cuenta Brian Tracy en “Tráguese ese sapo”

Y si no, que se lo digan a estos 2 trogloditas:

Cuanto más deprisa, más despacio

Abraham Lincoln lo decía también: “Dame 6 horas para cortar un árbol, y pasaré las primeras 4 afilando el hacha”. Sin embargo, en nuestra vorágine diaria (enfocada en “hacer”), tendemos a ir directos a por el árbol sin siquiera fijarnos si el hacha está afilada.

Y es que estamos tan hasta arriba, que planificar parece impensable, pero es precisamente entonces cuando más útil es. Ya lo decían nuestras abuelas: “vísteme despacio que tengo prisa”.

Más vale pararse a pensar qué hacer, que hacer sin pararse a pensar -@happyctivity

Entre la improvisación y la hiper-planificación

Cada persona tendrá que encontrar su nivel óptimo de planificación, es decir, aquel que le dé la flexibilidad necesaria para seguir trabajando con gusto, y con éxito. Porque como en todo, en el punto medio está la virtud: si no planificas suficiente, derrochas recursos y energía, pero si planificas demasiado, acabas limitándote innecesariamente por normas excesivamente teóricas que generan rigidez, agobio y/o frustración.

Nivel de planificación óptima

Te animo a reflexionar sobre el nivel de planificación que te pueda ayudar a ti, y que vayas testeándolo a base de prueba y error con las mil y una técnicas que encontrarás en internet. También puedes apuntarte a los talleres de happyctivity, donde podrás poner en práctica las técnicas que suelen funcionar mejor, aplicadas a tus ejemplos reales para que las descartes o incorpores desde ya a tu día a día.

E independientemente del nivel de detalle, sí te animo a que planifiques no sólo tu día, sino también tu semana, tu mes y tus objetivos generales, para así asegurar su alineación y cumplimiento. Porque no se trata de hacer mucho, sino de hacer lo importante.

Leído esto, ¿qué puedes aplicar a tu día a día?