¿No tienes tiempo o te lo dejas robar?

Tus 24 horas son tan largas o cortas como las del resto, pero efectivamente puede que te merodeen más ladrones de tiempo y/o los dejes campar a sus anchas. Si quieres que dejen de robarte tu valioso tiempo, lo primero es identificarlos.

 

¿Por qué será que protegemos más nuestro dinero que nuestro tiempo? Una vez escuché una metáfora al respecto que me gusta compartir: si estuvieses celebrando una fiesta en tu casa, y alguien te señalase a uno de los asistentes informándote de que es un ladrón… ¿Qué harías? ¿Resignarte y lamentarte si te robase, o vigilarlo de cerca para que no se llevase nada? Probablemente la mayoría intentaría sacarlo de su casa, y de no ser posible, le vigilaría bien de cerca, ¿verdad? Pues con los ladrones de tiempo conviene hacer lo mismo, para que no nos roben esos minutos que acaban siendo horas.

  • ¿Cuántas noches te has dicho “No he parado en todo el día… y mira todo lo que me ha quedado pendiente”?
  • ¿Con cuántas tareas te sobrecargas al pensar “lo hago yo, que tardo menos”?
  • ¿Cuál suele ser la duración real del famoso “Tienes un minuto”?
  • ¿Cuánto tiempo tardas en recuperar el nivel de concentración en lo que estás haciendo cada vez que te interrumpe una llamada, mensaje o correo electrónico?
  • ¿A cuántas reuniones has asistido sin un objetivo claro, o sin saber quién más participaba, que han durado más de lo previsto, o han acabado con otra convocatoria para seguir discutiendo?

Las interrupciones, la falta de asertividad, la dificultad de delegar o una insuficiente planificación son solamente algunos de los muchísimos tipos de ladrones de tiempo, y cada quien tiene los suyos. Yo te animo a que identifiques los tuyos para alejarte de ellos o para mantenerlos vigilados y que, cuando aparezcan, sepas ponerles límites. Aquí te dejo una lista con los ladrones de tiempo más eficaces, por si te ayuda a identificar los tuyos. El siguiente paso será encontrar la manera que mejor te funcione (¡a ti!) de hacerles frente.

¡Buen descubrimiento!