Primero lo primero

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Si piensas en las 2 o 3 cosas más importantes en tu vida, ¿dirías que las estás dedicando el tiempo y atención que merecen?

La mayoría intentamos asegurar primero lo primero (es decir, lo más importante), pero no siempre lo conseguimos. Y gran parte de la dificultad es que miramos más el reloj que nuestra brújula interna, priorizando las urgencias por encima de lo verdaderamente relevante para nuestra satisfacción personal. Cuando la solución es tan sencilla (quizás más compleja de implementar) como asegurar primero lo más importante, y dedicar el resto del tiempo a lo demás.


¿Conoces la historia del profesor y su tarro con rocas?


Tarro lleno de rocasUn profesor enseña a sus alumn@s un bote lleno de rocas y les pregunta si cabría alguna más; cuando tod@s dicen que no, el profesor mete piedras más pequeñas y vuelve a preguntar; cuando vuelven a decir que no, el profesor mete arena; y luego agua. A continuación, pregunta a sus alumn@s qué han aprendido con esa metáfora, y alguien dice que siempre hay hueco para meter algo más. El profesor le corrige: “No, que, si no hubiera metido las rocas primero, éstas ya no habrían cabido”.


¿Cuáles son esas rocas en realidad?


Las rocas

Las rocas representan lo que realmente te acerca a tus objetivos profesionales o vitales, pero que rara vez es urgente; por ejemplo, esa certificación que te acercaría a tu puesto ideal, o ese plan personal que siempre acaba relegado.


Las piedras

Las piedras pequeñas son comparables a aquellas tareas de tu rutina diaria que necesitas hacer, aunque no te acerquen directamente a tus objetivos, como pueden ser las reuniones de trabajo o hacer la compra.


La arena

Los granos de arena podrían ser los imprevistos, urgencias e interrupciones varias, que duran poco en sí mismas, pero al final del día son tantas que quitan mucho tiempo.


El agua

El agua sería todo lo demás; yo aquí incluiría las redes sociales, por ejemplo.


El orden de los factores sí altera el resultado


Desgraciadamente, tendemos a intercalar nuestras tareas, sin prestar demasiada atención al orden en que lo hacemos, pese a lo mucho que influye en el resultado.


Cuando vamos dando salida a las tareas en función de su urgencia únicamente, llega el final del día y ya no nos caben las tareas más importantes. Mientras que, si primero nos centrásemos en las tareas roca de la metáfora, garantizaríamos esos avances hacia nuestros objetivos, y aún nos quedaría el resto del tiempo para piedras, arena y agua.


Nuestra tendencia natural a procrastinar (dejar las cosas para más tarde), nos lleva a priorizar lo que ya no puede esperar más, aunque sea menos importante.


OJO, considera tu cronotipo al agendar tus tareas roca


El cronotipo hace referencia al momento del día en que tú tienes más energía y te es más fácil concentrarte. Hay personas que son más matutinas, y las hay más vespertinas, y es clave tenerlo en cuenta a la hora de agendar las tareas roca. A una persona matutina le puede venir fenomenal hacer sus tareas roca a primera hora y dejar el resto del día para lo demás. Sin embargo, a una persona vespertina le vendría mejor esperar al momento del día en que tiene su pico de energía para ponerse con sus tareas roca; eso sí, dentro de ese momento, lo recomendable sería hacer sus tareas roca lo primero.


Moraleja


Tanto en el trabajo, como en tu vida, prueba a definir tus tareas roca cuando estés organizando tu día o planificando la semana; y agenda dichas tareas al principio de aquel momento del día en el que estés más lleno de energía y concentración.


Así, te asegurarás (a diario/semanalmente) ese acercamiento real y eficaz a tus objetivos, y te será más fácil priorizar, sin dejarte llevar por los frecuentes imprevistos e interrupciones (artículo relacionado).


Habiendo llegado a este punto…, ¿cuáles son tus tareas roca para esta semana?
Versión playera del frasco de la vida

Gracias por compartir este artículo si te ha gustado 🙂