Reinvención profesional a cualquier edad – mi historia

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Imagina que mañana se sorteasen todos los trabajos del mundo, ¿desearías que te tocase el tuyo actual? La reinvención profesional no tiene edad

Cada vez conozco a más personas que se han reinventado y no cambiarían su trabajo por ningún otro. Es cierto que la mayoría de ellas ha tenido que pasar por alguna crisis personal, laboral o de salud para dar ese salto que tanto cuesta; pero lo destacable en todos los casos es que no se arrepienten del cambio de rumbo. ¿Por qué? Porque al fin pueden dedicar su tiempo a lo que realmente les hace felices: sintiéndose realizad@s, valientes y motivad@s, alinead@s por fin con sus valores y necesidades… y compensando de sobra las dificultades, miedos e inseguridades asociadas al cambio.

Yo comparo esta situación con la de una piscina fresquita: al principio cuesta meterse en el agua, pero sabes que sólo van a ser unos segundos de sufrimiento por un buen rato de disfrute. Hay quienes prefieren saltar de golpe, quienes entran poco a poco por las escaleras, y quienes se quedan en el bordillo aguantando el calor mientras ven al resto disfrutar y estar fresquitos.

¿Tú de qué grupo eres?

Mi historia de reinvención profesional


Yo cumplí los 18 años sin una vocación clara, aunque con preferencia por la psicología. Sin embargo, acabé estudiando Derecho y Administración y Dirección de Empresas… igualito, ¿verdad?

El trabajo me llegó rápido, y las promociones también (con cambios de país incluidos). Fueron más de 10 años dentro de una maravillosa multinacional que me dio la oportunidad de ir descubriendo mi camino. A los 5 años de recorrido, siendo la Directora Financiera de IT, ya decidí empezar de cero en otro puesto más enfocado en las personas y equipos. De ahí fui promocionando hasta llegar a Responsable de Comunicación interna; y empecé a disfrutar mucho más de lo que hacía – puedes ver la evolución completa en mi perfil de Linkedin 🙂

Sin embargo, esa no era suficiente reinvención…

Yo seguí evolucionando y mi vocación de ayuda seguía creciendo, hasta el punto que dedicaba mis veranos a hacer voluntariados. A la vuelta de uno de ellos, me di cuenta de que mi carrera necesitaba un giro mayor si de verdad quería estar plenamente alineada con mi propósito. Entonces, decidí escucharme de verdad, y acabar con esa falta de coherencia interna que llevaba tiempo soportando y que cada vez se hacía más evidente e incómoda.

Resumiendo lo que vino después, viajé unos meses por el mundo, y otros tantos por MI mundo, hasta que me formé y capacité en lo que más me gusta a día de hoy: el coaching, que yo uso como herramienta de cambio hacia una vida donde el tiempo esté al servicio de la felicidad y no al revés.  

Y a día de hoy, ¿cómo vivo mi reinvención?…

Actualmente, siento que estoy haciendo realidad mi sueño de trabajar facilitando la felicidad a quien la extraña; y lucho por poder vivir de ello porque me apasiona de verdad. Claro que vivo algunas inseguridades y miedos; e incluso cargo con los de mi entorno. Pero te garantizo que todo eso queda compensado con creces por: la energía e ilusión que me levanta cada mañana de la cama para dedicarme a lo que me gusta, y por la satisfacción de ver que mi esfuerzo y tiempo le es útil a otras personas. Cada noche me acuesto en paz conmigo por estar viviendo la vida que quiero y no la que me “tocaba”.

Cuestión de hacer balanza antes de decidir reinventarse

¿Quién serías si disfrutaras de tu trabajo? ¿Cómo serían tus lunes? ¿Qué costes asumirías para dedicarte a lo que te gusta? ¿Qué ganarías? ¿Cómo impactaría ese cambio en tu relación con quienes te rodean? ¿En qué te beneficia tener la edad que tienes? ¿En qué medida podrías usar tu experiencia y tu pasado como un trampolín hacia tus sueños? ¿Qué necesitas para decidirte?

A veces, si arriesgas puedes perder, pero otras veces, si no te arriesgas, estás perdid@.

Cada día me miro en el espejo y me pregunto: «Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?». Si la respuesta es «No» durante demasiados días seguidos, sé que necesito cambiar algo.

Steve Jobs

Si tu preocupación es no saber cuál es tu vocación, te recomiendo este artículo sobre cómo descubrir tu propósito.

Y si lo que pasa es que nunca ves el momento, te recomiendo este vídeo:

Gracias por compartir este artículo si te ha gustado 🙂