Querer ser superior y controlarlo todo mina tu felicidad

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¿A quién no le han comparado con algún compi del cole? ¿O le han juzgado por su actitud con relación a los demás? Buscando ser mejores, la mayoría nos hemos comparado con personas «superiores», para ser como ellas. Y entre querer ser superior y querer controlarlo todo (incluso lo que hacen otras personas), hay un paso muy corto.

¿Ser Superior o Ser Feliz?

Ser excelentes nos ayuda a obtener la aprobación de los demás, nos sentimos bien cuando ganamos… Son algunas de las razones por las que ser superiores nos hace aumentar nuestra autoestima. 

¡Pero cuidado! No caigas en la trampa de la comparación social, porque intentar ser mejor y mejor no te ayudará a ser feliz. Esto te puede llevar a una trampa materialista, en la que tener más significa ser mejor. Finalmente, acabas volviéndote más egocéntrico y no ayudando tanto a los demás, lo que te llevará a que ellos tampoco te ayuden y que dejes de gustarle por lo que eres; como mucho, les gustarás por lo que tienes.

2 Herramientas anti-superioridad

Para romper con el hábito de la comparación y el querer ser superior, te compartimos 2 herramientas poderosas:

  • Auto-compasión. Cuando falles en algo, trátate (sí, a ti) como tratarías a un ser querido en tu misma situación. 
  • Gratitud. Piensa en las personas que has ayudado y que te han ayudado, esto te conectará más con ellas. Te dejamos en este mini-vídeo un fácil y práctico entrenamiento de tu gratitud.
control o felicidad

¿Controlarlo Todo o Ser Feliz?

“Ya lo hago yo, que me cuesta menos que explicártelo”. “No se hace así, ¿por qué no lo haces como yo te digo?” “Así es mejor, hazme caso que ya lo he hecho cientos de veces.” 

Si eres honesto/a contigo mismo/a seguro que has dicho (¡o pensado!) alguna de estas frases alguna vez. Y es que tener control nos da una sensación aparente de paz y tranquilidad; nos da sensación de poder, y eso engancha.

Pero esto te hará más infeliz, porque igual que tú quieres tener el control, el resto también quiere, y entonces se produce lo que en psicología se conoce como reactancia psicológica, que es cuando alguien hace precisamente lo contrario a lo que le dicen para sentir que es libre. La gente joven lo conoce bien.

Querer tener el control hará que te enfades cuando el resto no actúe como quieres; con el desastre que puede suponer para tu salud tener ese tipo de intolerancia a la frustración.

3 Herramientas para personas controladoras

Para llegar a un punto equilibrado de control, te animamos a que pruebes lo siguiente:

  1. Mejora tus sentimientos a través de la calidad de tus pensamientos, y éstos a través de tus acciones. Por ejemplo, si cuando estas triste (sentimiento), te pones a saltar (acción), tu mente se distraerá (pensamiento) y tu emoción de tristeza se disipará.
    • … Acción 🡪 Pensamiento 🡪 Sentimiento 🡪 Acción 🡪 ….
  2. Ponte retos que dependan de ti. La pregunta correcta no es «¿Cómo puedo ser feliz si (algo externo) sucede?», la buena pregunta es «¿Cómo puedo ser feliz si (lo contrario a lo que quiero) sucede?» Por ejemplo ¿cómo puede ser feliz si no me elijen para X trabajo?, ¿cómo puedo ser feliz si esta persona no me quiere?, ¿cómo puedo disfrutar del fin de semana si no para de llover o no puedo quedar con nadie?…
  3. Desarrolla tu control interno para no necesitar el externo. Controla tus actos, en vez de controlar los de tu entorno, identificando tus emociones desagradables en el momento en que se producen y reinterpretando la situación para rebajar tu emoción (prueba a interpretarlas como lo harían otras personas que conoces, o algún personaje que tú admires)

— «La mente puede hacer el paraíso de un infierno y un infierno del paraíso».

John Milton.

👉🏽Piénsalo: ¿Ser superior y controlarlo todo es tu definición de felicidad? 🤔

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