5 pasos para conseguir lo que te propongas

A estas alturas, la vida ya nos ha demostrado que las buenas intenciones no bastan para convertir nuestros sueños en realidad:

 

De hecho, las encuestas que hay al respecto son poco alentadoras: el 80% de nuestros propósitos de Año Nuevo no pasan de la segunda semana de febrero, y en general, sólo una de cada 10 personas cumple con las metas que se fija. ¿Te suena de algo?

Te propongo una fórmula sencilla, aunque nada mágica (requiere esfuerzo y compromiso), para alcanzar con éxito ese objetivo de tu lista de deseos que quieres hacer realidad. Vas a necesitar papel y boli. ¿Empezamos?

  1. Escribe en un papel lo que quieres lograr, formulándolo en positivo y lo más específico que puedas (incluyendo una fecha concreta que tenga sentido) y dibújate habiéndolo logrado (da igual cómo dibujes, lo que importa es que te visualices en la meta para tener más claro a dónde quieres llegar y cómo te sentirás).

  1. Apunta a continuación “para qué” quieres conseguirlo (lo que te motiva a fijarte dicho objetivo, lo que ganarás cuando lo consigas, para qué te lo propones, en definitiva). Esto te será útil repasarlo de vez en cuando, especialmente en los momentos bajos en que los miedos, imprevistos, tentaciones y demás saboteadores se pongan pesados. Probablemente después de adentrarte en tus “para qués”, quieras ajustar la formulación de tu objetivo y el dibujo (paso 1).
  2. Anticípate a los obstáculos e imprevistos que puedan desviarte de tu objetivo para que no te pillen por sorpresa y así puedas evitarlos en la medida de lo posible, o afrontarlos con éxito si su existencia está fuera de tu control.
  3. Desmenuza tu objetivo en pasos asequibles con los que vayas viendo avances según te acercas al logro final. Es mucho más difícil comerte un racimo de uvas de golpe, que separando las uvas una a una.
  4. Y cuando llegues a tu meta, mantente consciente del progreso conseguido y lo que te ha permitido alcanzarlo, aprendiendo de los baches y recordando los éxitos para sacarles partido de ahí en adelante y, sobre todo, no retroceder. Como en la montaña, el esfuerzo no acaba en la cima 🙂

Te dejo este gráfico para que lo descargues y personalices, escribiendo tus hitos y tu meta, concretando la fecha e identificando los posibles saboteadores y cómo los vas a gestionar (haciéndolos caso en su justa medida).

¡Pues ya está! Haz todas las versiones que necesites de tu objetivo y su plan hasta que sientas un compromiso del 100% con él, plenamente consciente del coste que asumes al perseguirlo, pero compensado por los beneficios de lograrlo. ¡Ánimo y a por ello!